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BUSCADOR DE TRUCOS GUIAS Y ARTíCULOS |
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Friendware (null)
LA MURENA NO ES LA HEMURROIDE
Vamos a Hemeralope. Antes de salir del tubo, salvad partida, puesto que os espera
la calurosa bienvenida de un bruto mecánico que ni los del Doctor Infierno.
No hay otra solución que freírlo a tiros, pero es fácil.
Una vez terminada la fase arcade, nos metemos en el cabaret mientras escuchamos
una especie de musiquilla insinuante que nos recuerda a los métodos indecorosos
de mantener el trabajo de las becarias en la Casa Blanca. La de Washington,
quiero decir.
Los robots camareros no son muy habladores, pero aconsejan que para ligar es
menester hacer regalos a las chicas. Eso sí, es mejor no hacer caso de los regalos
que proponen. No funcionan en la vida real ni en el juego. Pero podéis intentarlo,
es divertido ver cómo reacciona la única fémina del cabaret.
Riley está en el local, sometiendo a una estrecha vigilancia quién sabe qué.
Hay que hablar con él hasta que se largue, como es su costumbre, con lo que
nos devuelve el informe secreto que le dimos hace un montón de párrafos.
Escaleras arriba hay unas mesas y una atractiva chavala de tez verde... estos
maquillajes raros postmodernos... en fín. Para soltarle la lengua es menester
comprarle un cóctel especial al robot camarero [algo caros pero valen la pena],
dárselo, darle el perfume, el número de teléfono [no es necesario, pero igual
podemos quedar para después del juego, preciosa, muñeca, reina, cariño... eh...
¿dónde estaba?] y el libro de meditación hertziana. Hará falta otro cóctel y
volverle a mostrar el libro para hablar con fundamento.
Escaleras abajo, al fondo, están los lavabos y la sala de comunicaciones. Mal
diseño. Para poder hablar por teléfono necesitaremos comprarle una tarjeta a
algún robot camarero, y luego llegar hasta los teléfonos, insertarla en el del
fondo y usar el número de teléfono que nos diera Lone para hablar con ella.
Pero tenemos malas noticias: Villalonga ha vuelto a subir la tarifa al 055 y
BabyLone ha sido secuestrada.
Volvemos al apartamento. Stan habla con el camarero, y luego se mete en la cámara
de BabyLone donde encuentra el casco del exoesqueleto, con lo cual ya puede
disfrazarse de Ciber. Pero antes hablamos con el chucho, que pide comida a cambio
de información [ya conocéis el tedioso procedimiento].
Regresamos al cabaret, nos metemos en los lavabos, nos ponemos encima las tres
piezas del exoesqueleto [vaya, me parezco a Mazinger de esta guisa] y nos introducimos
en el lavabo de cibers, pulsando el botón de la derecha.
Bajamos hasta la sala. Disfrazados, el robot portero nos deja pasar, así que
no habrá problemas si le mostramos el libro de meditación. Hay que ascender
hacia la cúpula hasta llegar a la mesa del tipo con la barba rara. Nos quitamos
el casco para que nos reconozca. Se identifica como Kyle, colaborador de Al.
Nos entrega el resto del informe Zero Zone, altamente educativo e ilustrativo.
Tras darnos algo de información adicional, nos informa de que es menester obtener
el robot duplicador ZX2000 [una evolución del Spectrum, obviamente] pero que
sólo Gauss sabe dónde está. Así que ya sabemos cuál es nuestra próxima misión...
ir a por chatis a Cambrils... no... espera... ir a buscar primero a Sam Gauss
y el ZX2000.
LA BÚSQUEDA DEL ZX2000 I: GAUSS
Hablamos con los camareros del Hemeralope, pues necesitaremos
más armamento para ir a buscar a Gauss. Bueno. Ellos nos piden a cambio las tres
piezas del exoesqueleto. Como no os van a volver a hacer puñetera falta, se las
entregáis y ahora ya tenéis una pistola más grande... ¿no os sentís orgullosos?
Ahora podemos ir a la Ciudad de los Científicos. Hay que eliminar la oposición
de androides armados usando nuestro coraje, armamento, munición y partidas salvadas
antes de salir del tubo.
Una vez dentro de los jardines, en lugar de un Sam parece que nos encontramos
con tres, a cuál más alocado, como El Bárbaro los domingos por la tarde. Así que
vamos a visitar un poco las instalaciones. Lo primero la librería, donde debemos
localizar UN libro. Hale, a fastidiarse. Se titula el Manual de la Perfecta Clonación
[¡ah! ¡son clones!]. Revisándolo encontramos un código de acceso: 51230
Vamos al laboratorio. Esa inmensa especie de fotocopiadora es una máquina clonadora.
Ahora lo que hay que hacer es producir clones de los somníferos. ¿Cómo? Primero
usamos el código 51230 en la máquina, en la pantallita del frente. Luego se coloca
el paquete de somníferos. Usáis la consola donde pusisteis el código, confirmamos
al ordenador sus órdenes. Del tubo de color verde podréis recoger los tres paquetes
extra de somníferos.
Hay que darle los somníferos al verdadero Gauss, que es el que está en el suelo
y lleva esas botas tan chillonas. Vaya, Kyle os llama por el portátil que os dio
en el cabaret. Examinadlo para leer lo que os dice.
Ahora hay que hacer un clon de Stan, ya que le espera una trampa si intenta volver
al tubo... y no puede cargarse a los robots sumo... Una vez hecho el clon por
el procedimiento de antes [sustituyendo usar las golosinas en la máquina por usar
la máquina], hablamos con él y le abrimos la puerta para que los cabrones de los
robots lo hagan migas. Tras rezar un poco por el alma inmortal del clon, usamos
el tubo para ir al escondite de Kyle.
Stan le da a Kyle el libro sobre clonación para que éste le dé un antídoto contra
la somnolencia inducida artificialmente por Stan en Gauss.
Stan regresa a la Ciudad de los Científicos, y reanima a Sam con el antídoto.
Le hace entrega del informe Zona Zero y Gauss se presta a llevarle hasta Io pero
le impone dos condiciones: quiere explosivos y unas botas de aventurero... hay
que joderse con el enano.
Stan regresa a la Kanary. La recepcionista le entrega una tarjeta para que pueda
ir a ver a Muttron. Parece que Muttron está muy sorprendido de ver a Stan vivo,
así que mejor tomáis buena nota.
Aprovecháis para ir al despacho de Al por el procedimiento habitual [rima] y usáis
el fax para obtener un informe. Leedlo.
Cerca del ascensor aparece un robot porta documentos. Quitadle el que lleva [un
pase para la fábrica], prometiéndole que lo entregaréis a la bonita recepcionista
[lo que sea con tal de ligar con ella] y colocadle el CD de Trumansky. Hecho esto,
entregadle el libro de meditación a la secretaria [algo alucinada para entonces]
que le proporciona un equipo antirradiación. Así que lo colocáis sobre Stan, y
nos encaminamos hacia la fábrica, a la que entraremos tras mostrarle el pase al
robot guardián.
Hay que abrir la cúpula del centro. Para ello hay que interaccionar con los paneles
laterales [cualquiera de ellos] y resolver el puzzle [idéntico al de los baúles]
para finalmente seguir hasta casi al final del pasillo, donde hay una especie
de barra y un pulsador, que debéis accionar. Obtenéis las botas tras una gloriosa
animación... ¿dónde están los panchitos?
Aparecéis en la sala de almacén. En el armario encontráis tres botellas de distintos
tipos de limpiador, que mezcláis entre sí. Luego hay que localizar una placa azulada
en el suelo dónde deberéis usar la mezcla. Hecho lo cual, podéis recoger los tres
elementos explosivos y metedlos en la maleta que os diera Sam para este menester,
así como el cortaplumas que también hay allí.
Ahora hay que dirigirse hasta la puerta, usar el cortaplumas sobre los cables
que salen de debajo del interruptor de la puerta; y abrir ésta última.
De nuevo en la Ciudad de los Científicos, vamos hasta el laboratorio donde Sam
está muy ocupado diseñando las pastillas Infoviagra, y tras hablar con él y entregarle
la maleta con los explosivos y las dos botas, nos preparamos para la marcha, salvando
partida pues hay que volver a abrirse camino a tiros... esto de hablar con Muttron
es malo para la salud...
LA BÚSQUEDA DEL ZX2000 I: CAMINO DE IO
Una vez dentro de la nave, hablamos con Sam, y programamos el ordenador para que
ponga curso a Io. Os dejo escoger la velocidad, porque va a dar igual 8) Lo próximo
es levantar el culo del asiento, y empiezan los problemas... luces de colores,
alarmas y si leemos la pantalla del ordenador de a borde sabremos de qué problema
se trata. Así que lo primero es despertar a Sam usando la máscara de oxígeno.
Tras esto hay que ir a la siguiente cámara. Debajo de la cama, en la parte de
los pies, encontraremos un baúl con abundante comida energética que nos guardamos
o comemos según cómo esté Stan. También hay que recoger el extintor y, sacándolos
de una caja de los estantes, un martillo o mazo y una batería nueva.
Cada vez que salten las alarmas, debéis mirar la pantalla para averiguar de qué
se trata, y acto seguido hablar con Sam parra que os abra la puerta que conduce
hasta la sala de motores de la nave. La avería depende de la velocidad a la que
viajéis, y por desgracia acabaréis pasando por las tres averías... aburrido, ¿verdad?
Transmisión defectuosa: Abrir la tapa del fondo a la izquierda, y darle unos martillazos
a la batería. Regresar a la sala de navegación y hablar con Gauss.
Exceso de temperatura: Abrir la tapa del fondo a la izquierda, y usar el extintor
justo detrás de la batería [está de color rojo]. Regresar a la sala de navegación
y hablar con Gauss.
Potencia insuficiente: Abrir la tapa del fondo a la izquierda, cambiad la batería
por la que lleváis encima. Regresar a la sala de navegación y hablar con Gauss.
A pesar de tan gloriosas reparaciones, la nave acaba padeciendo serias dificultades,
así que Stan se dirige a la sala de motores para atarse al camastro, y rezar sus
oraciones antes de darse el batacazo padre en el iozaje.
LA BÚSQUEDA DEL ZX2000 I: IO
La nave ha quedado hecha una viagra... perdón, braga. Hay que registrar las cajas
de la derecha para hallar la primera pista sobre lo que hay que hacer: un cuaderno
de bitácora.
Salimos al exterior por el boquete abierto en el lado de la nave. Encontramos
las dos botas [todo lo que ha quedado de Gauss] y la antena parabólica del Canal
Plus. También una pala y una palanca. Primero usamos el cortaplumas en las botas
para obtener una lupa y un cepillo. Luego encontramos un trozo de tierra donde
podemos usar la pala para excavar un agujero, metemos las botas, lo tapamos con
la pala y la tierra que sacamos antes y colocamos encima la antena. Rezamos un
poco. Volvemos al interior de la nave.
Primero hay que levantar la cama metálica usando la palanca. Luego usamos el destornillador
sobre los controles que abren el techo. Hay que sacar fuera la caja que hay en
el compartimento bajo la cama, accionando cuando estamos situados al frente de
la cama y de espaldas a los motores. Una vez la caja está arriba, hay que usar
el cepillo y luego la lupa para que se abra. Recogemos la joya xuma [otra broma
sobre Mónica... supongo] y se la colocamos a Stan en el cuello.
Una vez fuera se encuentra con un robot de desproporcionadas proporciones. Afortunadamente,
es el colega Max X3, que nos pide que vayamos a Zoé, usando el transportador portátil
que nos entrega.
En Zoé debemos superar la prueba del trilero cibernético. El modo más seguro de
superar tan difícil prueba es grabar la partida antes de escoger la carta, y seguir
adelante si acertamos y rescatarla si fallamos. Hay que acertar tres veces, tras
lo cual el trilero deja de darnos la tabarra y podemos acercarnos a la mesa del
fondo.
Allí hallamos a X3 y a una chica alienígena provista de enormes... ¿cuernos? Bueno,
y muy bien proporcionada, todo hay que decirlo. Pobre Lara. Sigamos. Se llama
Roxxanne. Tras serle presentada por X3, hablan un rato y deciden ir al almacén
de la Kanary a raptar el ZX2000.
Tras usar el teletransportador portátil y matar a los robots que impedían la retirada
de X3, regresan ambos a Zoé. Hablamos con X3, y vamos al lugar donde reposan los
restos mortales de Sam... es decir, sus botas, las desenterramos y regresamos
a Zoé para dárselas.
Aparece un robot con una bandeja y le compramos un poco de mejunje del país. Tras
esto, Roxanne aporta más armamento. Volvemos a la Kanary de Io, pero como los
robots sumo son invencibles, regresamos a Zoé para hablar con Roxanne la xumanita.
Ambos deciden ir hasta la destrozada nave de Sam, y se meten en su interior tras
hablar un poco. Habla con Roxanne una vez dentro, y Stan le entrega el medallón
xuma. Tras repetir el procedimiento para hablar con ella, regresan a Zoé.
Una vez en Zoé, Roxanne le suministra más armamento. Volvemos a Kanary Io, y tras
destrozar la pobre oposición robótica que encontramos a base de tiros, sale X3
del túnel con el ZX2000.
De regreso a la posición donde está la nave, Stan devuelve las botas a su estado
de monumento funerario anterior y luego vuelve a hablar con los xumanitas que
le proporcionan un medio de transporte de vuelta de la tierra en el H.M.S. Mulder
Fox.
LA DUPLICACION DE LAS ZERO ZONE... HORMONAS DISPARADAS
Volvemos a hablar con el robot camarero de nuestro apartamento, y le mostramos
el ZX2000. Volvemos al ropero y usamos la tarjeta de siempre en el monitor paa
que Lone aparezca y podamos hablar con ella. Se va hacia la terraza y nosotros
la seguimos, babeantes... para volver a hablar con ella. Stan le enseña su enorme
aparato, es decir, el ZX2000, y ella le comenta que es mejor que vaya a ver a
Kyle, que está más nervioso que Chiquito de la Calzada.
Antes de irse, Lone le explica que las Zero Zone necesitan, para estimularse tanto
sexualmente como reproductivamente, escuchar una canción del famoso cantante de
blues y grays Sunny Boy [er niño de la peca]. Y nos da un CD. Tenemos dos posibilidades:
Irnos sin poner el CD o ir corriendo a ponerlo en el lector 8)
Una vez hemos llegado al escondite de Kyle, le entregamos el ZX2000 y el nos comenta
que es menester instalarlo en la planta de empaquetado. Kyle le entrega más armamento.
Menudo pedazo de recortada. Ideal para ir a pedir un préstamo a bajo interés en
el banco...
Stan regresa a la Kanary usando la entrada privada. Repetimos el tedioso sistema
de entrar con las gafas de visión nocturna y usar el espejito de la polvera para
desviar los láseres. Cuidado, porque al acabar el pasillo tenemos otra secuencia
de arcade, así que sacad la pistolita sin que os dé vergüenza.
Hay que meterse en el cubículo de la recepcionista [mal pensados], coged del cajón
una llave para acceder al despacho de Muttron y luego recoger el equipo de antirradiación
que hay en la caja azul. Poneoslo e id hacía la fábrica, repitiendo el proceso
habitual. Cuidado con el pasillo que conduce a la fábrica, hay otro robot follonero
con ganas de agujerearos el cuerpo serrano. Matadle vilmente sin contemplaciones.
Es una orden.
Debéis acceder a la "sala de controles" donde encontrasteis el destornillador.
Hay una consola con un enorme botón rojo. Pulsadlo hasta que aparezca una especie
de molde, donde colocaréis el ZX2000, y volvedlo a pulsar hasta que se oculte
el molde.
Bajamos al despacho de Muttron volviendo a usar las precauciones de la máscara
de gas y el señuelo, y en la mesa hallamos una foto de BabyLone.
Vamos al cabaret de Hemeralope. Riley, presente en el local, le devuelve el archivo
secreto y le entrega un par de fotos.
Finalmente, nos ligamos [¡Ya era hora! ¡Por fin! ¡A la cama con ella!] a la chica
de las carnes prietas aunque verdes del cabaret. Debemos invitarla para ir a ver
el concierto de Sunny Boy, mostrándole el disco que nos diera Lone. Bueno, al
final tenemos una cita con ella... qué guai, ¿no?
Al salir recibe un mensaje por el teléfono privado de Kyle, para que vaya a buscar
a Lone, pues es necesaria en el búnker. Así que volvemos al apartamento, y sacamos
a Lone de su encierro habitual usando la tarjeta con chip en el monitor del armario
ropero, como de costumbre. Mostrándole el teléfono de Kyle conseguimos que entienda
que es menester que acuda a ayudar a ese pesado. Así que tras visitar el búnker
de Kyle para comprobar que la cosa está en marcha, nos preparamos para la cita
con la secretaria.
EL SECUESTRO DE SUNNY BOY
Acudimos al TBT, donde estábamos citados [y excitados] con la bárbara [ehem]
chavala. Pero ésta nos dice que el plan se nos ha ido por el sumidero de la piscina,
puesto que el famoso cantante Sunny Boy ha sido secuestrado por las fuerzas del
mal. Un argumento bastante complicado, ¿verdad? Aunque claro, teniendo en cuenta
el sistema de replicación de las Zero Zone lo más probable es que el malvado Muttron
se halle detrás de este pestilente asunto. Así que indagamos un poco más hablando
con los dos robots que parecen regentar el antro y luego con la verde moza.
De vuelta a la guarida de Kyle, parece que este está algo echo polvo... alguna
cosa le sentaría mal de la cena, probablemente los callos al curry. Parece ligeramente
muerto. Bueno, tendremos que apañarnos sin él.
De la caja de disquetes cogemos un par de discos, y desechamos el que pone Gadget,
pues contiene el virus más grande del mundo [más incluso que win98]. De la disquetera
del ordenador sacamos el disco titulado "parada de emergencia" [debe tratarse
de un Mac], y ponemos en ella [me refiero a la disquetera, perversos pervertidos
de mente perversa] el disco etiquetado como "inicio" [momento que aprovecha Lone
para hacer acto de presencia] y luego el etiquetado como "Zero Zone". Luego nos
dirigimos a un lugar a mano izquierda donde hay una especie de armatoste con tres
trompas. Pulsad sobre la del centro y un pequeño "tray" o posavasos aparece por
la derecha de su consola. Colocad allí el disco de cierto cantante desaparecido
[no me refiero a Kurt] y ya tenemos el sistema de duplicación de la Kanary en
marcha.
Regresamos al cabaret para ver si nos encontramos a nuestro objetivo militar de
color verde. En la barra del bar encontramos un diario, que es imprescindible
que nos leamos ahora mismo. La sección de relax es prescindible. Se lo mostramos
a nuestra amiga de color verde, y luego con el camarero, que nos suministra una
invitación para una fiesta... qué envidia me tenéis, ¿eh?
De vuelta a la Kanary, la recepcionista de los ojos penetrantes y los labios ardientes,
pero no parece muy interesada en el pobre Stan. Así que nos vamos al despacho,
recibimos un mensaje precisamente de ella en la que nos dice que nos ha preparado
un pequeño refrigerio para celebrar nuestra vuelta, y lo descubrimos sobre la
mesa de la cámara derecha del despacho. Así que tomamos el champan, la copa y
las patatas fritas. Llenamos la copa con champan y se lo ofrecemos a la secretaria,
hablamos con ella, le damos unas cuantas patatas y le damos la invitación. Stan
2 - Nenas Ciber 0. Otra cita.
Vamos al Hemeralope, y luego al cabaret. Hablamos con el guardia para poder entrar
y localizamos a la secretaria en unos asientos a la izquierda. Pero primero hablamos
con Riley [parece el policía de Casa Blanca] y luego con el camarero, al que le
pedimos dos cócteles diseñados para fundir hembras de lo más frígido. Dos porque
es mejor prevenir que ir al proctólogo. Pero prosigamos. Hablamos con la secretaria
y le proporcionamos los dos cócteles, tras lo cual se le suelta la lengua como
a las becarias... ¿este chiste ya lo he usado? Pues nada, que casi confiesa sus
pecados. Volvemos con el camarero, le damos lo que nos pide [total, para qué queremos
un extintor y el martillo] y le damos el supercóctel anulador de voluntades y
libertador de lívidos.
Evidentemente, ahora estamos en el apartamento de Al Gonzo. Nada más entrar Stan,
suena el timbre de la puerta y entra a toda velocidad la ardiente y acalorada
secretaria. Que ni corta ni perezosa se dirige disparada al dormitorio. ¿Qué es
esa sensación en los pantalones? Así que Stan va al dormitorio para interrogarla
a fondo y sondearla a modo... una vez... y otra... ¿otra?... ¿ande puse la Viagra?...
¿qué te crees, que no tengo sentimientos?... ¿otraaaaaa?... ¿argh...? ¡Bárbaro,
ayúdame, que no quiere que deje de interrogarla y se me acaban las energías...!!!
Tras abandonar el dormitorio [usando la fuerza de la voluntad] Stan pide ayuda
al camarero, que sólo le proporciona un vaso de agua. Será posible. Necesito Tauritón
lo menos. Stan le añade unos somníferos. Y suministra la mezcla a la secretaria
para que entre en estado de trance anestésico.
Aparece el chucho, que nos felicita por haber resuelto el puzzle más raro de todos
los tiempos. Tras hablar con él dos veces, nos proporciona una llave allen, que
usada en la secretaria nos permite sonsacarle la información que tiene contenida
en un floppie.
La dejamos con el chucho... a saber lo que hará el ente cibernético con ella mientras
tanto... y nos vamos hasta la guarida de Kyle para usar su ordenador. Metemos
el recién adquirido floppie en la ranura del ordenador y le confirmamos al ordenador
que queremos que lo lea. Conseguimos las coordenadas del búnker de Muttron.
En la guarida susodicha encontramos, tras una silla, al hortera de Sunny Boy...
¿este tío es el que funde a las chavalas, y no mi varonil presencia? [clama El
Bárbaro, con su famoso grito de guerra... quins cullons] La cuestión es que no
parece dispuesto a abandonar el encierro en el que le mantiene Muttron por razones
un poco... digamos... de ropero.
Así que volvemos al apartamento [en el dormitorio no hay nadie, pero alguien ha
dejado su firma en el cuarto de baño] y vamos al ropero donde hallamos, dentro
de una caja cerca de donde Lone se echa esas siestas, unos zapatos [preciossssos],
una chaqueta [de lentejuelas, muy cuuuuuca] y unos calzoncillos de seda con frivolidades.
Con todo este arsenal de argumentos, volvemos a ver a Sunny. Opcionalmente, podemos
usar el cepillo para ver si funciona, pero lo práctico es entregarle esa ropa
tan... ehem... bueno, es ropa. Las tres piezas, no os quedéis con ninguna.
Acudimos al TBT para ver si todo está en orden. Tras hablar tres veces con el
robot podemos entrar en el estudio de grabación y departir un poco con Sunny.
El plan para crear las ninfómanas cibernéticas... estoooo... para liberar a los
ciber sigue su camino... sí, hay un argumento, que conste en acta... ¿dónde está
la secretaria?
A TODO ESTO... ¿QUÉ SE HIZO DE BABYLONE?
Regresamos al Hemeralope y nos encontramos con la secretaria... ¿cómo se llamará
esta chica? Escucha, cariño, tú no lo entiendes pero es que... Nada, que no podréis
volver a montaroslo con ella si no salvásteis la partida [seguro que sí... jejejejeje]
pero tras hablar tres veces con ella, podréis intercambiar su floppie azulado
por una carpeta de Riley... y una entrada para el circo robótico.
Nos vamos para allá. Hablamos con Riley dos veces. Al fondo hay una carpa gigante
[no me refiero a ningún pez] en la que entramos... a mano izquierda hay un armario
un poco disimulado, que podremos abrir usando el destornillador y del cual nos
llevaremos una cuerda con gancho, un foco y una pila que están dentro de la caja.
Al salir, tenemos a mano izquierda una especie de camión hormigonera. Nos dirigimos
a él, y abrimos la caja, encontrando un traje de payaso, que nos ponemos... Stan
parece Ronald McDonald...
Desde donde se bifurca el camino, tomamos el camino a la otra atracción, puesto
que disfrazados de payaso podemos sortear al portero-vigilante, y nos metemos
en la sala de los monstruos... qué feos que son. Una vez hemos conversado con
el central, que está más loco que el mismísimo Bárbaro, vamos hacia la derecha,
donde hay un ciber encerrado en una jaula. Metemos la pila en el foco. Luego colocamos
la cuerda con el gancho en la reja. Acto seguido, colocamos el foco en la telearaña
que se ve al fondo, pero sin movernos de sitio. Aparece un camino hacia los subterráneos.
Bajamos y disparamos para abrirnos camino hasta una puerta circular. Salvad partida,
abrid la puerta e id adelante, derecha en el cruce, adelante [entramos en una
cámara] adelante [salimos al pasillo] adelante, izquierda al llegar al cruce,
adelante y encontramos a BabyLone.
Hablamos con ella un par de veces... pero a pesar de lo que ella diga, como la
nena es daltónica [a lo mejor por eso la chica verde era... mmm...] cortamos el
cable rojo. Luego, tras escuchar a Muttron decir sus tonterías, abrimos la reja
con la palanca que encontramos en Io, le entregamos la bomba a BabyLone para ver
si puede repararla, ella nos la devuelve y usamos los cables en el artefacto explosivo
y la metemos por el agujero de la reja... mal pensados. Luego es cuestión de ir
siguiendo a la niña, que se conoce el camino mejor que tú, salir al museo de los
horrores, salir al exterior y hablar largo y tendido con Riley. Hasta que os dé
una tarjeta no os vayáis del Circo.
EL FINAL
Vamos al búnker de Kyle, y hablamos con Lone. Ella le dice que es menester que
regrese a la Kanary para hacer más trabajos de fontanería aplicada. Recuperamos
el CD del aparato de las tres trompas y nos vamos a la Kanary.
La secretaria sigue sin perdonar a Stan que le haya dejado la abertura principal
un pelín escocida, así que no se muestra muy colaboradora y le entrega un formulario
en lugar de un traje antirradiación. Subimos al despacho, metemos el formulario
en el fax y luego usamos el carnet o tarjeta que nos dio Riley en el Circo. Bajamos
abajo, a recepción, y ya está Riley esperándonos. No habrá venido con la RENFE,
no. Total, que ahora la secretaria se muestra sumisa y nos entrega el traje antirradiación.
Vamos a la fábrica, y nos vamos a la sala donde están el armario, la mesa y todos
esos tanques raros. Supongo que recordáis en qué tanque estaba Stan cuando despertó
habiéndose puesto las botas. Pues id al mismo y abridlo... y liberáis las ninfómanas
salvadoras... [ay, las lagrimitas me caen por haber salvado el mundo una vez más...]
Sólo quedan un par de detalles. Hay que ir a TBT, puesto que Sunny está algo alicaído,
y le entregamos el CD tras hablar con él tres veces. Ahora está más contento.
Hablamos con él tres veces más.
Llegamos al apartamento de Al Gonzo... justito para poder ver con BabyLone, con
la que hay que hablar tres veces [Lone se esconde por razones de virtud un poco
trasnochadas a estas alturas del videojuego después de hablar con ella] la transmisión
del concierto de Sunny Boy, que trae consecuencias algo inesperadas para las víctimas...
ahh... ¿no os contaré el final esta vez?
NO
Bueno, pues digamos que ahora viene una animación muy "fluida".
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