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BUSCADOR DE TRUCOS GUIAS Y ARTíCULOS |
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La Guia (info@laguia2000.com)
Por "La Guia"
- FASE 1: LA CRIPTA DE DANI
Esto no es exactamente un nivel, sino más bien un "escenario de
entrenamiento" en el que aprenderás el sistema de control y la mecánica de juego
de Medievil. No hay enemigos, pero no podrás salir de la Cripta hasta que no
hayas encontrado la Runa Estrella que abre la puerta (y que está en el pasillo
de la izquierda). Antes de irte, acércate a las gárgolas y pulsa X: comprobarás
que empiezan a hablar. Acostúmbrate, porque hay cientos de gárgolas a lo largo
del juego, y casi todas tienen algo importante que decir a Sir
Fortesque.
En la pared de la derecha (opuesta al pasillo en el que está
la Runa) hay un bloque de piedra con una textura más clara que la de los demás:
es una puerta secreta. Ahora no puedes entrar, tendrás que regresar a este
escenario cuando hayas aprendido a embestir: avanzando hacia el objeto,
corriendo, y pulsando Triángulo varias veces. Dentro encontrarás oro y una
botella de vida. Lo que sí puedes recoger ahora es la Espada que has visto al
principio junto a Fortesque, el Escudo de Cobre y la bolsa de oro que hay al
final del pasillo de la Runa Estrella, la carga de cien Dagas arrojadizas que se
encuentra justo a la derecha de la salida y la Botella de Vida que hay a la
izquierda. El oro es tu poder adquisitivo, y lo necesitarás para comprar algunas
armas: Dagas, Flechas, Lanzas... Todo lo que «se gasta» se puede recargar
gracias a las gárgolas dispensadoras, las que no hablan. Las Dagas arrojadizas
se lanzan de una en una con X y, si mantienes pulsado Cuadrado dos o tres
segundos y lo sueltas después, lanzas tres Dagas al mismo tiempo. Casi todas las
armas de Medievil tienen un «ataque de poder» (manteniendo pulsado Cuadrado unos
segundos). Recuérdalo cuando te enfrentes con los jefes. Cada vez que recojas un
arma, la nueva sustituirá a la anterior, así que, si quieres volver a utilizar
la que tenías, tendrás que entrar en el menú de armas y seleccionarla de nuevo:
pulsa Select y muévete por el menú de armas de izquierda a derecha hasta dar con
la que necesites. Ahora sólo tendrás una Espada, las Dagas que acabas de recoger
y el brazo desmontable de Dani. Vuelve a seleccionar la espada y abandona el
nivel.
Para salir, sólo has de colocar la Runa Estrella en la mano que
hay junto a la puerta del fondo (basta con que acerques a Dani a esta mana, él
colocará la Runa de manera automática) y subir las escaleras que hay tras la
verja que se acaba de abrir. Reconocerás todas las salidas de nivel de Medievil
por la nubecilla de polvo mágico verde que las rodea.
- FASE
2: EL CEMENTERIO
Bienvenido al primer nivel propiamente
dicho. Estás a punto de entrar en el cementerio de Gallowmere. Los muertos han
cobrado vida (como tú), y tienen órdenes expresas de acabar contigo. Buen
principio, ¿eh?.
Entra en el cementerio y sigue el camino de tierra
hasta encontrar un libro que te da la bienvenida (para leer los libros tienes
que colocarte frente a ellos y pulsar X, como para hablar con las gárgolas).
Continúa por el camino hasta llegar a una colina pequeña. Unos zombis de poca
monta salen de la tierra. Elimínalos, sigue el camino hasta otra colina más
grande y bordéala por la derecha hasta dar con una Runa Tierra. Ve hacia el
fondo y acaba con los dos zombis que intentarán cerrarte el paso. Ahora verás
unas escaleras que conducen a una puerta. Para abrirla necesitas una Runa Caos,
así que todavía no puedes entrar.
A la izquierda hay una Fuente de Vida
(una especie de fuego verde). Para recargar tu nivel de energía debes situarte
justo encima hasta que la llama sanadora se extinga o se llenen tus botellas de
vida. Justa a la izquierda de la Fuente de Vida hay una verja cerrada y una
mano: coloca en ella la Runa Tierra que encontraste antes para abrir las
angarillas y entra. Mata a los malos y toma la Runa caos (también hay algo de
oro). Ahora ya podrás traspasar la puerta que viste antes al final de las
escaleras. La doble hoja de madera se abre y ves ante ti un pasillo lleno de
zombis. Liquídalos con tu espada y avanza hasta dar con una estatua en forma de
ángel con las alas abiertas. Hay tres rutas posibles alrededor de la estatua
(sin contar la que has utilizado para llegar hasta allí); una abierta delante,
una cerrada a la izquierda y otra cerrada a la derecha. Para continuar debes ir
por la de delante o por la izquierda (las dos te llevan al mismo sitio), y para
recoger el Cáliz de las Almas tienes que entrar por la derecha.
Todavía
no has llenado el Cáliz de las Almas, así que no tiene sentido que intentes
entrar. Continúa por una de las otras dos rutas (mejor si es por la que está
cerrada). Deberás tener en cuenta que la estatua es un dispositivo de apertura
de todas las angarillas. Si la golpeas una vez, girará 90 grados sobre si misma
y se abrirá la verja del Cáliz; y si la golpeas dos veces más, se abrirá la
puerta que hay al final del camino de la izquierda.
No atices más
golpes, ve por ahí. Por el otro camino (el que estaba abierto desde el
principio) pasas de largo un enorme portal que no puedes traspasar y que conduce
al mundo de los vivos. Para abrirlo necesitas la Llave Calavera, y la
conseguirás cuando acabes con el Demonio de Cristal en otro nivel. Eso quiere
decir que tendrás que regresar a este escenario dentro de algún tiempo.
Por ahora, olvídate de ese portal y ocúpate de completar este nivel. Al
final del camino de la izquierda de la estatua del ángel tendrás la puerta ya
abierta y algunos zombis: mátalos, sigue andando, recoge la botella de vida,
continúa hasta bajar a un nivel inferior del suelo (ahora tendrás a la izquierda
un sitio más alto en el que hay oro y una gárgola dispensadora, pero en cuanto
toques el tesoro aparecerán un montón de zombis, cuidado), mata a los malos que
correrán como posesos hacia ti, bordea la roca circular de más adelante por el
lado izquierdo, sube a la roca siguiente para recargar tu energía en otra Fuente
de Vida, baja y ve hacia el fondo. ¿Ves la salida? Es la puerta con una nube de
lucecitas verdes. Está al otro lado de un río desbordado. Bajo el agua, aunque
apenas se ve, hay un puente de madera. Tienes que vadear el río pasando por este
puente, o de lo contrario, Sir Daniel se ahogará.
No te marches todavia.
A estas alturas, el Cáliz de las Almas debe estar rebosante, ¿no? Cuando se haya
llenado al 100% y sea del todo sólido, aparecerá un mensaje en la pantalla: «El
Cáliz de las Almas te espera». Si ha salido ya este mensaje, ve a recogerlo (ya
sabes, a la derecha del ángel, golpea dos veces la estatua para abrir la verja);
y si no ha aparecido todavía, es que tienes que matar más malos: seguro que hay
un montón todavía. Mata hasta que el mensaje del Cáliz aparezca; recoge la
jugosa copa y, ahora sí, sal del nivel (ya has visto la salida, al otro lado del
puente hundido).
GALERÍA
DE LOS HÉROES
Si has recogido el Cáliz de las Almas antes de dejar
el nivel, al cruzar la salida te encontrarás por primera vez en la Galería de
los Héroes. Accederás a este escenario cada vez que recojas un Cáliz de las
Almas, y cada vez que lo hagas tendrás ocasión de hablar con alguna de las
viejas glorias de Gallowmere. La Galería de los Héroes es una especie de
santuario con las estatuas de todos los grandes guerreros de Gallowmere, quienes
sucumbieron ante las huestes de Zarok en las grandes batallas del pasado. En
cada una de tus visitas a la galería podrás charlar con una o varias estatuas
(las que tengan una baldosa iluminada de color verde justo delante). Ellas te
ofrecerán regalos, y tú tendrás que decidir si los aceptas o no. En esta primera
ocasión, la única estatua que se dignará a hablar contigo será la de Puntería
Tim, un antiguo compañero de batalla. Te ofrecerá un Arco mágico, con 150
Flechas capaces de rebotar en las paredes. Tómalo. Observarás que no puedes
subir al segundo piso de la Galería porque las escaleras que llevan hasta él no
tienen cuerpo (son un espejismo). Sólo podrás subir a hablar con las estatuas de
los más grandes guerreros (los de arriba) cuando hayas rendido homenaje a todos
los del piso inferior. Entonces, las escalinatas se solidificarán. Pero para eso
queda un buen rato.
Ahora, después de recoger el Arco de Puntería Jim,
vuelve al centro de la estancia en la que te encontrabas al principio. Aparecerá
un mensaje en pantalla: «¿Salir de la Galería de los Héroes?» Contesta que si
para acceder de nuevo al mapa, guarda la partida con Cuadrado y, por fin, entra
en el siguiente nivel.
- FASE
3: LA COLINA DEL CEMENTERIO
El nivel comienza con un
travelling que recorre todo el escenario, desde el principio (donde está tu fiel
amigo, Fortesque) hasta el umbral del mausoleo, en lo más alto de la colina del
cementerio. Allí aparece Zarok, amenazador, que conjura un hechizo para que las
dos estatuas que guardan la puerta del mausoleo cobren vida. Ambos monstruos
comienzan a vomitar gigantescas bolas de piedra, que ruedan sendero abajo hasta
donde termina la colina. Zarok se va...
Bueno, regresamos al juego.
Camina un poco y llegarás a un espacio abierto desde el que se accede a dos
zonas distintas: la de la derecha conduce a un área secreta taponada por una
roca que todavía no puedes destruir; la de la izquierda está libre de
obstáculos, sólo contiene algunos zombis. Ve por ahí. Verás un charco de lava,
que es donde caen y se destruyen las piedras rodantes que están lanzando los
monstruos desde la cima de la colina. Más allá del charco de magma hay otra
sección taponada por tres rocas. Dentro hay una porra de madera enorme (más
tarde iremos a buscarla).
Busca cerca del charco de lava una ampolla de
energía (está un poco escondida). Hay también un baúl con una calavera pintada;
estos baúles, al romperse, liberan una especie de bomba que mata a todos los
malos que hay alrededor. Después de eliminar a todos los zombis y, cuando te
canses de explorar, verás que no tienes más remedio que enfrentarte a las rocas
que descienden por el sendero de la montaña. Tienes que llegar a lo más alto de
la colina. Las piedras ruedan por un sendero serpenteante, pero a mitad de cada
tramo hay escalones que te permiten acortar distancias. Avanza saltando las
rocas y usa todos los atajos con escalones para llegar a la cima cuanto antes.
Hay algunos cofres de oro en las zonas más peliagudas, pero no te arriesgues a
recogerlos mientras estén cayendo las rocas. De momento, limítate a escalar
hasta lo más alto. Es casi imposible llegar a la cima sin pegarte un par de
tortazos con las rocas, pero no morirás en el intento, aunque por si acaso, usa
el escudo (pulsando Triángulo). Al llegar arriba, las estatuas comprenderán que
han fallado a su amo Zarok y se autodestruirán. Ahora tendrás todo el escenario
para ti solo, sin piedras y con muy pocos zombis. Ante ti, la puerta abierta del
mausoleo, con su correspondiente nubecilla verde de final de nivel, y a tu
alrededor, todo un mundo de posibilidades exploratorias. Baja por el sendero y,
esta vez si, recoge todo el oro que hay a lo largo del camino y el escudo de
cobre de uno de los cofres. Antes del final, desde el penúltimo tramo, puedes
saltar a la zona taponada por rocas que viste antes. La reconocerás porque ante
él, en el suelo, verás el mosaico de un dragón y porque hay dos zombis con
chaqueta roja que corren sin rumbo (puedes usar la cámara libre, con L1 y R1
pulsados a la vez, para otear el escenario desde lo alto). Salta desde el
sendero, mata a los zombis y abre el cofre. Allí encontrarás una porra de
madera. Comprobarás que ya no puedes salir por donde has entrado porque está
demasiado alto, así que no tendrás más remedio que destruir las rocas que
taponan la entrada a esta área con tu nueva adquisición. Con tal que rompas una
roca será suficiente (la porra se desgasta). Sal, cambia de arma para matar a
los zombis que te encuentres, ve a la sección en la que se encontraba la entrada
a un área secreta (a la derecha del punto desde el que empezaste el nivel, donde
hay una hoguera); mata a los malos que se crucen en tu camino y usa la porra,
otra vez, para pulverizar la roca que hay en la pared. Entra. Te encontrarás en
una estancia fría y lúgubre con una gárgola. La pobre está muy triste, y te
contará su vida si decides hablar con ella. A su lado hay una puerta abierta que
da a un vestíbulo con algunos malos. Mátalos. Unas escaleras conducen a otra
sección (a la izquierda) y una puerta medio escondida y totalmente obstruida al
fondo a la derecha conduce a una pequeña biblioteca.
Si entras en la
sala superior (la de las escaleras) verás que hay una habitación de base
circular con seis puertas clausuradas por verjas. Tras las verjas hay malos, y
el Cáliz de las Almas. En el centro de la estancia hay una especie de altar
con paja. Bien. Sal y ve al fondo a la derecha de la estancia anterior, donde
está la puerta obstruida. Atízale un par de golpes con la porra y entra en la
biblioteca. Hay un atril con un libro abierto. Léelo. Dice algo sobre
aquelarres, brujería y esas cosas, ¿no? En el centro de la biblioteca hay una
hoguera. Si golpeas la hoguera con la porra, ésta se prenderá. No arderá durante
mucho rato, así que date prisa: sal, vuelve a la estancia de las seis celdas y
prende la paja del altar del centro. Las verjas se abren y de repente te ves
rodeado de malos. Sobrevive, recoge los ítems, el Cáliz de las Almas (si ya lo
has solidificado del todo) y el Talismán de las Brujas (lo utilizarás más
adelante). Ahora ya puedes salir del nivel. La salida sigue estando en lo más
alto de la colina, es la puerta del mausoleo. Repón tu energía con la Fuente de
Vida que hay a su lado y sal.
GALERÍA
DE LOS HÉROES
Es posible que, cuando entraste la otra vez en la
Galería de los Héroes, no te apeteciese hablar con la gárgola que hay justo al
principio. A veces te dirá cosas interesantes, como en esta segunda ocasión:
"...sólo cuando la estatua de tu yo malvado se solidifique podrás subir al
segundo piso de la galería donde los verdaderos héroes descansan". Y es que en
el piso inferior de la Galería también hay una estatua de Sir Daniel Fortesque,
pero es un espejismo, como las escaleras. Cada que entras en la Galería, tu
estatua se hace más visible, se va solidificando poco a poco con cada una de tus
visitas, y podrás hablar con la parte mala de tu propio yo cuando hayas rendido
homenaje al resto de los héroes de la planta baja del santuario. Sin embargo,
tampoco esta vez tendrás mucha suerte en la Galería, y de nuevo te tocará
conformarte con cruzar un par de palabras con Puntería Tim, que en esta ocasión
te regalará una botella de vida.
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