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Análisis
Moon Project
Género:
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Compañía:
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Distribuidora:
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Plataforma:
PC |
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Juan J. Fermín
(szandor@ludics.com)
La historia de Moon Project nos traslada ciento cincuenta años en el futuro, donde tres grandes facciones se disputan los despojos aún aprovechables que puedan encontrarse en la Tierra. La Corporación Euroasiática es un régimen de tipo comunista, que basa su fuerza en el gran número de hombres y recursos disponibles.
Los Estados Unidos Civilizados, prefiere recurrir al poder de la tecnología. El tercero en liza, la Corporación Lunar, dispone de unas temibles tropas de élites. Este argumento da pie a un juego de estrategia en tiempo real de corte futurista, que sigue la línea marcada por tantos y tantos títulos, es decir, recolección de recursos y construcción de unidades y edificios. ¿Qué interés ofrece entonces The Moon Project? En primer lugar, un motor gráfico completamente en 3D. Luego, más de 90 misiones repartidas en tres campañas, según cuál de los tres bandos decidamos elegir.
Cada uno de ellos dispone de sus propios tipos de unidades y de edificios, lo que hace del juego una experiencia muy distinta según cuál escojamos. Pero, además, The Moon Project recopila la mayor parte de las ideas que han triunfado en este mundillo, incluyendo la posibilidad de modificar el terreno para levantar o cavar defensas, o la de diseñar a nuestro gusto a las unidades que fabriquemos. De hecho, me atrevería a decir que los responsables de este juego han intentado reunir todas las virtudes que un amante de la estrategia quiere ver en un juego. Vamos por partes.
El apartado gráfico es bastante correcto, en 3D según las exigencias actuales. Los distintos elementos, tales como unidades o edificios están bien diseñados, pero lo que más llama la atención son los distintos efectos climáticos que se van sucediendo a medida que se desarrolla la acción. Por ejemplo, tendremos la oportunidad de ver cómo llueve, desde unas simples gotas a un verdadero aguacero que limitará nuestro radio de visión de manera muy realista. También es bastante espectacular el cambio entre el día y la noche, algo que también afectará al transcurso de la acción, ya que tenemos la posibilidad de controlar las luces de todos nuestros edificios y unidades para, por ejemplo, realizar épicas incursiones nocturnas.
También resultan muy convincentes los distintos efectos de luz provocados por disparos o explosiones. Por supuesto, podremos cambiar el enfoque la cámara, para girar la perspectiva, inclinarla, o hacer zoom sobre la acción. No con la precisión y el nivel de otros juegos, como el Ground Control (que nos permitía virtualmente combatir hombro con hombro con nuestros soldados), pero lo que ofrece cumple con creces con las exigencias de cualquier jugador que quiera controlar la acción sin perderse detalle. Un detalle que personalmente me ha llamado mucho la atención ha sido el proceso de creación de edificios.
En la mayoría de los juegos, cuando mandamos construir algo, aparecen los cimientos de repente, luego el edificio a medias y, sin ninguna transición, el edificio ya concluido. Es decir, una secuencia poco realista. En Moon Project, sin embargo, se ha cuidado al máximo este detalle. Veremos perfectamente como se van levantando las diferentes estructuras hasta completar el edifico. El apartado sonoro está bastante cuidado. Bandas sonoras apropiadas, de tintes épicos, que concuerdan con la personalidad de la facción que estemos dirigiendo (marchas militares para la Corporación Euroasiática, rock duro para los Estados Unidos Civilizados...) La música se adapta al desarrollo de la acción, y cambiará de manera muy efectiva cuando entremos en combate, por ejemplo.
Los efectos sonoros cumplen muy bien con su cometido, destacando el trabajo hecho con las voces, todas traducidas al castellano. Podremos oír los gritos de combate o de socorro de las unidades que estén peleando en ese momento. The Moon Project está plagado de buenas ideas y de mejores intenciones. Desde un centro de investigación, podremos investigar armas, chasis, equipamientos... y luego ensamblar estas innovaciones para crear tal o cual unidad de combate o de apoyo. Incluso, una vez construida una unidad, es posible determinar sus misiones fundamentales. Por ejemplo, podremos decidir que un helicóptero se dedique a la exploración o a tareas de apoyo logístico. Pero dice un refrán que de buenas intenciones está empedrado el camino al infierno, y es algo que puede observarse en este juego.
Las aparentemente infinitas posibilidades que el juego ofrece pueden perder facilmente al jugador más curtido, sobre todo porque el interfaz no es tan claro ni intuitivo como debería. El juego tampoco incluye un manual impreso que pueda allanar un poco el camino. Resulta prácticamente imposible dominar la enorme variedad de edificios y unidades disponibles. Uno se puede pasar mucho tiempo intentando averiguar qué la falta contruir o investigar para crear tal o cual arma, o enviar por error a una unidad a hacer algo para lo que no está plenamente capacitada. Si a todo eso le unimos el extenuante microcontrol que exigen las unidades que enviamos a investigar o a combatir (por ejemplo, tendrás que tener previsto apoyo aéreo para reponer la munición de las unidades que estén combatiendo), tendremos una confusión capaz de llevar a la locura o al hastío al más veterano de los estrategas.
Por otro parte, el tiempo necesario para completar una investigación o unidad es exageradamente dilatado. Por ejemplo, la primera tutorial del juego, que consiste en crear tan sólo cinco tanques para acabar con un pequeño y pasivo grupo de enemigos, no se resuelve en menos de media hora. A más de uno, le puede resultar tremendamente tedioso el estar cruzado de brazos esperando frente al monitor.
En definitiva, aunque Moon Project pueda echar para atrás a los recién llegados al mundo de la estrategia en tiempo real por su complejidad, con mucha paciencia es posible sacarle mucho jugo a sus muchos aciertos. Las tres grandes campañas incluidas en el modo de un jugador, la posibilidad crear más de cincuenta tipos distintos de unidades y edificios por cada bando, y un más que correcto modo multijugador son capaces de dar mucho juego al más exigente. Y además, ya que la distribuidora es Dinamic, por la mitad de precio.
Para terminar, y como anécdota, el juego está indicado para mayores de 18 años. Es lógico. Todo chaval de menos de dieciocho años podría agarrar un tanque y liarse a zambombazos con la panadería de la esquina o su instituto de enseñanza secundaria. O cavar trincheras en medio de la calle. O tomar apuntes para cuando se convierta en líder de Cuarto Reich y se disponga a conquistar el planeta. O...
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