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Análisis
Black & White
Género:
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Compañía:
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Distribuidora:
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Plataforma:
PC |
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Juan J. Fermín
(szandor@ludics.com)
Podríamos empezar este artículo diciendo que Black & White pertenece a esa extraña raza de criaturas, nunca mejor dicho como pronto entenderás, que aterrizan en este mundillo de los juegos para revolverlo todo. Con toda probabilidad, forma parte de esos títulos imprescindibles en la colección de todo buen aficionado, de esos Cd's que te llevarías contigo si tuvieras que retirarte a una isla desierta. Las claves para explicar la fascinación que está ejerciendo este juego en todos aquellos que han tenido la oportunidad de instalarlo en su disco duro, se llaman originalidad y adicción.
Cuando aludimos a la originalidad de un juego, estamos diciendo que en él se encuentran ingredientes inéditos, una nueva manera de enfocar las cosas. En el caso de B&W este extremo se ha llevado hasta el punto de que es prácticamente imposible explicar en qué consiste este juego. ¿Es un juego de estrategia, de gestión de recursos? ¿Es un experimento lúdico de IA, una suerte de complejo Tamagochi con gráficos en 3D?
Uf, aunque sea difícil, voy a intentarlo: en principio, B&W recuerda a juegos como Populous, partiendo de la base de que interpretas el papel de un Dios. Tendrás que ganarte la fe de tus fieles, bien ayudándoles a satisfacer sus necesidades, o bien mediante el terror y el castigo. A cambio de esa adoración, obtendrás poder para lanzar Milagros, que a su vez te servirán para impresionar a pueblos que aún no están bajo tu control, para que acaben creyendo en ti. B&W recuerda también a Dungeon Keeper, ya que todas nuestras acciones las realizaremos mediante una mano. Con ella podremos trasladar recursos, como comida o madera, o agarrar a cualquier aldeano para asignarlos a las tareas que queremos que realice, como cultivar o construir.
Hasta aquí bien. Pero la cosa se complica un poco con la inclusión de las Criaturas. Una Criatura es una mascota que tendremos a nuestro cargo, nuestro sirviente más fiel, algo así como un avatar o encarnación de nuestro Yo divino. Pero esa Criatura no posee nuestra inteligencia, y tendremos que adiestrarla. Tendremos, por ejemplo, que enseñarle a lanzar Milagros, o minucias como no devorar a los campesinos cuando tenga hambre. La Criatura aprende poco a poco, observando nuestros actos y lo que ocurre alrededor, y podremos premiar ciertas actitudes o castigarlas para encauzar su conducta. Una criatura a la que adiestremos en el Bien ayudará a los campesinos cuando tengan necesidad de comida o madera, curará a los enfermos o lanzará milagros para estimular el crecimiento de las cosechas. Una criatura que queramos llevar por el camino del Mal, será un demonio que maltratará o se comerá a todo lo que se cruce en su camino, que prenderá fuego a las casas, todo un símbolo de nuestra demoníaca divinidad. En cualquier caso, la criatura actuará como una especie de auxiliar nuestro, ayudándonos en la tarea de mantener la fe de los campesinos en nosotros.
Supongo que ya tienes más o menos una idea clara de lo que es B&W. Podríamos concretar un poco más diciendo que tu centro de poder es el Templo. A él acudirán los devotos para rendirte culto, y en sus altares podrás sacrificar desde árboles a seres vivos, incluyendo a tus sufridos fieles. Contra mayor poder concretes en el Templo mediante el culto y los sacrificios, más capacidad tendrás de lanzar milagros. Los hay inofensivos, como los de crear comida o madera, otros ofensivos, bien para castigar a los aldeanos o a la Criatura de un Dios rival, y otros defensivos.
Las necesidades básicas de tus aldeanos serán comida y madera. Sin la comida, no sólo morirán de hambre, sino que se hará difícil que se reproduzcan (recuerda que más hijos, significa más fieles devotos). La madera será necesaria para construir nuevas estructuras, como viviendas, o bien para reparar aquellas que hayan sido dañadas. Para ayudar a tus aldeanos a cubrir sus necesidades, podrás intervenir directamente, mediante los Milagros, trayendo personalmente tú la comida o la madera (sacando peces del mar o arrancando árboles, por ejemplo) o bien asignarles a la tarea que quieres que hagan: cultivar los campos o pescar, conseguir madera, construir o, incluso, encargarles la tarea de tener hijos. También podrás asignar una parte de la población a la tarea de adorarte en el Templo, para asegurarte un suministro continuado de poder para lanzar Milagros.
Para conquistar nuevas aldeas, tendrás que impresionar a sus habitantes. Bien lanzando Milagros, o bien ayudándoles a resolver sus necesidades más inmediatas. Por ejemplo, ganarás muchos fieles si llenas de comida el almacén de un pueblo que está pasando hambre. También funciona al asignarle a uno de tus propios devotos la tarea de actuar como misionero, que difunda tu religión por otro poblados.
En todas estas actividades, tendrás a tu Criatura para ayudarte. Puede hacerlo de muy distintas maneras, según cómo la hayas adiestrado. Si has fomentado sus sentimientos de compasión y ayuda, esas son precisamente las virtudes que ejercerá allí donde la envíes.
Hablemos un poco más de la Criatura. Cuando he mencionado que aprende y que tiene personalidad, me he referido exactamente a eso: recordará para siempre las lecciones que le demos e irá acumulando una experiencia que determinará su carácter. Creo que en ningún otro juego se había dado el caso de una IA llevada hasta este extremo. A varios tipos de Criaturas, cada una con sus propias características, algunas son más fuertes o más rápidas, más o menos tendentes al bien o al mal. Al principio del juego podremos elegir entre una vaca, un chimpancés y un tigre, aunque más tarde se nos darán a elegir nuevas Criaturas, bien completando ciertas búsquedas o directamente bajándose los parches disponibles en Internet.
La manera más básica de adiestrar a nuestra Criatura es mediante el método del Palo o la Zanahoria. Me explico: si observas que agarra a un campesino y lo lanza por los aires, y desapruebas esa conducta, tendrás que darle un par de cachetes. A partir de ese momento, la Criatura tendrá muy clara que eso no se hace. Por el contrario, si ves que ayuda a llenar de comida o madera el almacén del pueblo y te interesa que siga esa línea de comportamiento, tendrás que premiarla con un par de caricias.
La Criatura actuará siempre bajo su propia iniciativa, a no ser que uses alguna de las tres Correas disponibles para llevarla. Con esas Correas podrás llevarla o dejarla en un determinado lugar. La más interesante, al menos al principio de la partida, es la Correa de Aprendizaje. Con ella, tu Criatura observará con especial atención lo que tú o tus aldeanos hagan. Por ejemplo, podrás enseñarle a lanzar un determinado Milagro o a abastecer el almacén de comida y madera. La otra Correa es la de la Compasión. Con ella, tu Criatura tendrá mayor tendencia a responder a las necesidades de quienes tenga alrededor. Por ejemplo, lanzará Milagros de curación sobre un campesino herido que se encuentre cerca, o ayudará en la tarea de conseguir comida y madera. Incluso bailará ante los aldeanos para impresionarlos. La última Correa es la de Castigo. Con ella será más agresiva e irrespetuosa, ideal si quieres convertirla en un esbirro maligno o hay un enemigo al que combatir.
Y hablando de combates, muchas veces te encontrarás con otras Criaturas que resulten hostiles, por ejemplo, la que pertenezca a un dios rival. Cuando se encuentren cerca, si alguna de las dos se pone agresiva, se abrirá un ruedo en cuyo interior tendrán que combatir. Como si de un Street Fighter se tratase, ambas se liarán a golpes hasta que alguna de las dos se quede sin energías. En estos casos, usaremos nuestra Mano para señalar donde queremos que se mueva o golpee, o señalaremos a nuestro propio pupilo para ordenarle que se cubra, algo por supuesto más sencillo de explicar qué de hacer, ya que las acciones en combate se suceden a un ritmo frenético, y es muy fácil pinchar en el lugar equivocado si no disponemos de la suficiente práctica.
Técnicamente, B&W es espectacular, obliga a las tarjetas gráficas a trabajar a pleno rendimiento. Yo destacaría, por encima de estadísticas sobre definición o efectos, el impresionante modelado del relieve. Las montañas son tan altas y los valles tan profundos, que tendremos la impresión de interactuar con un mundo real, en auténtico 3D. Los mismos adjetivos son aplicables a los efectos de sonido, desde la música ambiente, los cánticos de nuestros devotos, pasando por las voces que oiremos en los distintos poblados, hasta efectos ambientales como el ruido del viento, de la lluvia o los pedos (sí, también hace sus cositas) de nuestra Criatura. Y todo en un impecable castellano. A destacar, por encima de todo, la hilarante canción que se marcan ciertos personajes en la primera fase, a los que tenemos que ayudar a construir un barco.
El interfaz es muy sencillo: nada de iconos ni menús. Todas las acciones posibles las haremos con la Mano que nos representa, incluyendo los Milagros. En este caso, cada Milagro está representado con un símbolo, y si queremos lanzarlo, tendremos que trazar ese símbolo con nuestrá Mano. Por ejemplo, crear comida tiene como símbolo una S. Si dibujamos ese símbolo con nuestra Mano, podremos lanzar ese Milagro.
Para aumentar aún más la originalidad del conjunto, B&W incluye un revolucionario sistema, que permite reflejar en el juego el tiempo que hace en nuestra propia ciudad, conectándose a Internet. No sé hasta qué punto resultará correcto si vivimos en ciudades pequeñas, pero en mi caso puedo certificar - vivo en Madrid -, que empezó a llover en la pantalla casi al mismo tiempo que lo hacía en la calle.
El juego en red nos permite aliarnos o luchar contra otros "dioses", con el aliciente de que emplearemos siempre la misma Criatura, lo que sin duda aumentará el lazo afectivo que nos une a ella.
Hay cierta revista que todos conocemos que le otorgó un 100 sobre 100 a este título, pero yo no iría tan lejos. Si bien B&W es una genialidad, también tiene sus puntos negros. Los jugadores que se acerquen por primera vez a este título pueden acabar desconcertados por su mecánica. Peor aún, el sistema de juego (acumular fieles, impresionar a otros pueblos para acumular más fieles) puede llegar a hacerse monótono, sobre todo teniendo en cuenta que el ritmo del juego es bastante cansino, y la mayor parte de las acciones repetitivas. Puedes acabar hasta las narices de arrancar árboles, o crear Milagros de creación de bosques, para seguir arrancando árboles, por ejemplo, porque tus aldeanos no se cansan de pedir madera.
Obviando sus defectos, ésta es el mejor ejemplo de cómo innovar y con éxito en un mundo que lleva tiempo saturado por clónicos y remezclas, sin duda un gran juego con el que pasar muchas horas delante del ordenador.
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