 |
 |
 |
BUSCADOR DE TRUCOS GUIAS Y ARTíCULOS |
 |
|
|
|
|
|
|
 |
Previews
Diablo 2: Lord Of Destruction
Género:
-
Compañía:
-
Distribuidora:
-
Plataforma:
PC |
|
|
|
 |
Juan J. Fermín
(szandor@ludics.com)
Fecha de salida: Julio 2001.
Cuatro largos años tuvo Blizzard esperando a sus fans antes de sacar a la venta su Diablo 2, al que no pocas publicaciones encumbraban entre los mejores juegos del año pasado. Esos mismos fans, que se habían quedado sin uñas que morder, recibieron con cierta desconfianza la noticia de que su juego sería enriquecido con una expansión en la primera mitad del 2001, resignados a esperar otro plazo indeterminado. Pero Blizzard parece dispuesta a cumplir sus promesas, y la expansión oficial de Diablo 2 es prácticamente una realidad. El proyecto está casi finalizado, a la espera de corregir los errores que se puedan detectar en la fase de beta-testing, y es muy probable que vea la luz en el plazo previsto, de aquí al mes de Julio.
Lord of Destruction es un nuevo Acto (el quinto) añadido a los cuatro originales. Tras la muerte de Diablo, nuestro héroe debe viajar a las tierras de los Bárbaros en el Norte para acabar con Baal, que busca allí cierto artefacto que permitiría la entrada de las fuerzas del infierno en el mundo de los mortales. Este Acto V dispone de sus propias secuencias de introducción, como los otros cuatro, y tiene una extensión similar a la del Acto I, con seis nuevas búsquedas.
El interés que esta expansión pueda tener para el aficionado no reside sólo en las nuevas localizaciones y búsquedas, sino también en todas las mejoras y añadidos que podremos disfrutar en el juego original, como nuevos personajes, monstruos o equipo.
Dos son los personajes añadido al elenco de héroes disponibles. El primero es la Asesina, una experta en artes marciales, en el combate cuerpo a cuerpo sin armas, que entre sus habilidades más notables incluye la posibilidad de poner trampas. El segundo es el Druida, que además de poseer moderadas habilidades de combate, es capaz de transformarse en oso o en lobo, y de invocar animales y espíritus elementales. Cada uno de ellos dispone de treinta habilidades o poderes únicos. Por supuesto, podremos seleccionar al Druida o a la Asesina para jugar desde el principio, en el Acto I, o para el juego en red.
Hay también nuevas clases de objetos disponibles. Además de objetos mágicos, raros, únicos y excepcionales, podremos encontrar objetos etéreos y de elite. Las armas o armaduras etéreas no tienen plena existencia en nuestro mundo, porque pertenecen a otra dimensión, y causan daños especiales u ofrecen algún tipo de defensa adicional. Los objetos de elite sólo podrán conseguirse en el nivel Infierno, y están un escalón por encima de los excepcionales (es decir, que sus poderes están más allá de nuestra imaginación). Por si todo esto nos sabe a poco, dispondremos también de unos ítems especiales que, como las Gemas, añaden poderes adicionales al ser insertados en armas, escudos o (y ésta es también una novedad) en armaduras. Se trata de las Joyas y de las Runas. Las Joyas tienen propiedades aleatorias, como los objetos mágicos, y en el caso de las Runas, pueden convertir un objeto normal en excepcional si se combinan adecuadamente (ya me puedo imaginar las listas con estas combinaciones secretas publicadas en todos los sitios dedicados al Diablo).
¿Aún no tenemos bastante artillería para combatir a Baal? No hay problema. La lista de objetos mágicos y excepcionales ha sido aumentada con miles de nuevas incorporaciones, y por si no tuviéramos suficiente aún, se han incluido armas arrojadizas mágicas (que no podían encontrarse en el juego original).
Para justificar ese grueso catálogo de armas y piezas de equipo, se han creado cinco nuevos tipos de enemigos, los Esbirros de Baal, los Minotauros Demonio, los Capataces, las Hordas de Reanimados y los Esbirros Suicidas, cada uno de ellos con sus propias características y habilidades.
Quienes disfrutaron del Diablo 2, no tendrán problemas a la hora de ejecutar Lord of Destruction en sus ordenadores, ya que se recurre al mismo motor gráfico, con la única salvedad que ahora podremos elegir entre una resolución de 600 x 400 o de 800 x 600 píxel. Pese a la nula evolución técnica, algo que al fin y al cabo no se le puede reprochar tratándose de una mera expansión, las imágenes disponibles en el sitio de Blizzard tienen un aspecto magnífico, evidenciando el buen hacer en el diseño de las nuevas localizaciones. El interfaz es prácticamente idéntico, pero se ha aumentado el número de casillas disponibles tanto en el inventario general, como en el cofre y el Cubo Horádrico, lo que nos permitirá acumular más objetos.
Si bien un jugador que tenga instalada la expansión podrá unirse a cualquier partida multijugador sin problemas, siendo imposible el caso inverso, es decir, unirnos a aquellas partidas creadas por quienes tengan la expansión sin tenerla instalada en nuestros ordenadores.
Poco más se puede añadir sobre Lord of Destruction sin aludir al Diablo II, ya que los ingredientes son prácticamente los mismos: un ágil sistema de combate y jugabilidad ilimitada, ya sea en su versión de un jugador o en red. Sin duda no defraudará a los incondicionales.
|
|
|
 |
 |