 |
 |
 |
BUSCADOR DE TRUCOS GUIAS Y ARTíCULOS |
 |
|
|
|
|
|
|
 |
Análisis
101 Airbone en Normandia
Género:
-
Compañía:
-
Distribuidora:
-
Plataforma:
PC |
|
|
|
 |
Juan J. Fermín
(szandor@ludics.com)
La operación Overlord fue una de las acciones más decisivas de la Segunda Guerra Mundial. La Unión Soviética llevaba tiempo exigiendo un 'segundo frente' Europeo, que aliviara la presión de los ejércitos Alemanes en su territorio, pero sin duda el objetivo primario del famoso día D, era abrir una cabeza de playa que permitiese la invasión Europea para proceder a su reconquista.
Los aliados conocían perfectamente la dificultad de la operación. Eisenhower manejaba brutales estimaciones de probables bajas en los momentos decisivos del desembarco, ya que las fuerzas Alemanas, aunque diezmadas y en algunos casos muy por debajo de su capacidad operativa, estaban muy bien asentadas en el terreno. Se necesitaban tropas capaces de asegurar rápidamente los puentes necesarios para el avance de los blindados hacia el interior del territorio francés, y se encargaran de causar los máximos estragos en la retaguardia. Por ello se recurrió a las fuerzas paracaidistas del 101º y el 82º regimiento Airborne Americano.
En este juego se nos ofrece la oportunidad de dirigir a una patrulla del 101º Airborne, en los preámbulos de una de las batallas más brutales de la Historia.
Al principio de cualquier partida, veremos una panorámica de nuestra base de operaciones. En el Cuartel General un oficial nos informará de nuestro objetivo principal y secundario, y nos dará consejos sobre el equipo idóneo para llevar a cabo esas misiones. En los Barracones podremos elegir a los hombres que formaran nuestra patrulla, desde el capitán hasta el último soldado, hasta sumar un total de dieciocho, contando oficiales, suboficiales y tropa. Cuando pinchemos sobre un hombre en particular, se desplegará un cartel informativo en el que veremos sus estadísticas de combate, su rango, sus años de servicio, y sus habilidades especiales, como por ejemplo el manejo de otros idiomas distintos al materno (algo muy útil para conversar con los partisanos franceses o para interrogar a los prisioneros enemigos). En la armería y en el almacén podremos dotar a nuestros hombres del armamento y la impedimenta necesaria. En ambos casos, podremos elegir el equipo reglamentario (por defecto) o bien personalizar, hombre a hombre, las armas y el material que han de llevar. Finalmente, tendremos la opción de acudir al Campo de Entrenamiento, para hacer un simulacro de la misión, o bien reunir a todos nuestros hombres en el avión, listos para despegar rumbo a Normandía. En este último caso, tendremos que decidir la posición de los hombres dentro del avión, y qué equipo irá en las bolsas de carga, que serán lanzadas en paracaídas junto a los soldados. Tenemos que tener en cuenta que los hombres que pongamos más cercanos a la puerta tendrán más posibilidades de llegar correctamente al punto de lanzamiento designado. Así mismo, cuanto menos equipo cargue un hombre menos posibilidades tendrá de tener problemas en el lanzamiento y el aterrizaje, pero también es posible que las bolsas de carga se pierdan, por lo que hay que evaluar muy bien nuestra decisión.
En el lanzamiento, se reproducirán los problemas a los que se enfrentaron los verdaderos paracaidistas esa noche. Los pilotos tenían la orden de mantener la formación, pero la niebla que se formó a primeras horas de la madrugada y el hostigamiento de las baterías antiaéreas alemanas, obligó a muchos a variar de rumbo. Muchos paracaidistas fueron lanzados muy lejos de sus zonas previstas de aterrizaje, hubo algunos que aterrizaron en pleno despliegue alemán, otros muchos se ahogaron en marismas de menos de un metro de profundidad, incapaces de levantarse debido al peso de su propio equipo, e incluso hubo dos aviones que dieron orden de saltar cuando aún sobrevolaban el canal de la Mancha, condenando así a muerte a todos sus paracaidistas.
Al final del lanzamiento, obtendrás un informe de cuántos hombres han alcanzado tierra sanos y salvos y, como ocurrió en la vida real, es bastante probable que te tengas que conformar con menos de la mitad de la patrulla para completar tu misión.
Tus primeros cometidos serán liberar a tus hombres de su paracaídas, reagruparlos, y averiguar en que zona del mapa has ido a parar. El sistema de juego es por turno. Cada hombre dispone de una serie de puntos de acción, y cuando los consumas, tendrás que acudir al siguiente turno o, en su caso, ceder el turno al enemigo. Dentro de las acciones entre las que podrás elegir, están el quitarse el paracaídas, andar o correr, arrodillarse, echarse al suelo, reptar, disparar, cambiar de arma, recargar... Todo ello se maneja con un sistema de iconos bastante intuitivo y fácil de manejar.
LO POSITIVO Y LO NEGATIVO DEL JUEGO
Sin duda, lo más interesante es contar con un juego de estrategia basado en un hecho histórico tan relevante como el día D, que además se centra en las acciones de una fuerza con entidad de sección / pelotón. La documentación que acompaña al juego es excelente, lo que incluye los datos históricos reseñados en el manual, y las armas y el equipo disponibles durante la partida, que contemplan con absoluta fidelidad el equipamiento reglamentario de un paracaidista norteamericano de la época.
Todas las tácticas y despliegues empleados por las unidades reales de infantería son de perfecta aplicación en el juego, lo que supone un verdadero placer a los entendidos en el tema. Y precisamente ahí está uno de sus principales defecto: el no haber incluido, por ejemplo, un menú que permita elegir entre unos despliegues predeterminados para quienes no entiendan tanto, o directamente, no sepan nada sobre como se mueve y entra en combate una patrulla.
Los gráficos son bastante simples, así como la música y los efectos de sonido. Los escenarios, por otra parte, son demasiado amplios. Atravesar una zona, moviendo hombre a hombre, se convierte pues en una tarea monótona y que consume un tiempo exagerado. El simple hecho de adoptar un despliegue determinado (por ejemplo, formar una línea o 'guerrilla', que es el despliegue básico para entrar en combate), algo que una unidad real consigue hacer en pocos segundos, se retrasará unos interminables minutos.
Por otra parte, no dispondrás de ningún sistema de referencia, ni siquiera una brújula, para orientarte y averiguar donde estás. Tal sólo podrás consultar un mapa general, sin coordenadas de ningún tipo, que no resulta útil en absoluto.
Los combates resultan más entretenidos, y resultan ser una trampa mortal (como en la vida misma) si no te has preocupado por adoptar el despliegue adecuado. Atacar por ejemplo a dos o tres alemanes puede convertirse en un verdadero problema, si todos tus hombres están amontonados y cruzándose en las líneas de tiro de los demás.
Y no hay mucho más que añadir. 101º Airborne ha venido a cubrir un gran hueco en el mundo de la estrategia, ya que apenas existen juegos que se ocupen de las tácticas de la infantería moderna y menos a pequeña escala, por lo que puede resultar interesante a los aficionados al tema, y en especial a aquellos que además lo sean de la Segunda Guerra Mundial. Pero de modo alguno consigue disimular sus faltas. Es un juego que resulta tedioso a los pocos minutos de partida, con un sistema mal concebido y peor llevado a la práctica, que aburrirá a los más pacientes muy rápidamente.
|
|
|
 |
 |